Spam Traps: qué son y por qué debes prestar atención a ellos

Si tienes una estrategia de Email es muy posible que utilices campañas de Email Marketing y correos transaccionales y te hayas encontrado, en alguna ocasión, con los temidos Spam Traps.

Sin duda, se trata de un problema que puede afectar a tu actividad de forma grave, por lo que debes tener cuidado con ellos. En este artículo vamos a contarte todo lo que debes saber al respecto.

¿Qué son los Spam Traps?

Los Spam Traps son, fundamentalmente, herramientas empleadas por los principales proveedores de correo electrónico (Outlook, Gmail, etc.) cuya función es la de identificar a todos aquellos usuarios que se dedican a enviar correos electrónicos no deseados de forma masiva. Pero, ¿cómo lo hacen?

Si traducimos su nombre al castellano, nos encontraríamos con que la expresión viene a significar ‘trampas de spam’.

En concreto, se trata de cuentas de correo específicamente configuradas para brindar información a los proveedores acerca de las malas prácticas de algunos a la hora de hacer funcionar sus estrategias de Email.

Sin embargo, desgraciadamente, no hace falta tener el propósito de llenar de correo basura las cuentas registradas en una base de datos para ser víctima de estas trampas y ver caer en picado la reputación del remitente.

La razón de que esto sea posible radica en el hecho de que, generalmente, los proveedores de correo electrónico utilizan cuentas abandonadas como Spam Traps. De hecho, dejan pasar bastante tiempo hasta convertirlas.

Por lo tanto, cuando reciben un mensaje de una compañía, automáticamente interpretan y envían la información de que se trata de un potencial ¨spammer¨.

Y es que, aunque esta no sea la intención del remitente, dichos proveedores interpretan que no actualiza lo suficiente su base de datos y que, por lo tanto, no sigue las principales directrices de los proveedores de correo. 

Tipos de Spam Traps

En relación a lo anterior, es claro que esta práctica es un grave peligro para aquellos que diseñan estrategias fundamentadas en el Email, utilizando tanto el Email Transaccional, el Email Marketing y el Marketing Automation, ya que, por lo general, sus procesos son completamente automatizadas y escapan a cierto grado de control específico.

En cualquier caso, con el propósito de entender mejor este concepto, lo mejor es explicar que existen dos tipos diferentes de trampas de spam:

1. Trampas de spam puras

Son aquellas creadas por los proveedores de correo electrónico con el único objetivo de descubrir a los ‘spammers’. Puesto que se crean en secreto, no debería haber forma de que recibiesen mensajes de personas o empresas.

Así que, si lo hacen, pueden saber inmediatamente que se están vulnerando los más básicos códigos éticos ya que las direcciones se han conseguido de manera ilícita.

2. Trampas de spam recicladas.

Son menos agresivas y perjudiciales que las anteriores, pero mucho más numerosas y frecuentes.

De hecho, puesto que se trata de direcciones que han pasado a posesión del proveedor tras un largo período de inactividad, no es extraño que sigan estando en las bases de datos, por lo que hay que tener mucho cuidado.

Además, estas envían notificaciones que informan de que están en desuso antes de convertirse en Spam Traps, por lo que las plataformas de email entienden que no hay excusas para no eliminarlas.

Las trampas de spam son positivas

La existencia de las trampas de spam, aunque se utilicen estrategias de email transaccional y se crea que puede suponer un dolor de cabeza, tienen su lado positivo.

Esto se debe, fundamentalmente, a que nacen con el propósito de limpiar la web de ¨spammers¨ y, de este modo, facilitar una navegación más segura y optimizada a los usuarios.

Por lo tanto, las webs que llevan a cabo acciones de marketing a través del Email pueden disfrutar de un mayor número de opciones de que sus mensajes sean abiertos por los destinatarios ya que, en líneas generales, ellos sentirán más confianza hacia ellos.

¿Cómo evitar ser víctima de las Spam Traps?

Evitar caer en estas trampas de spam es más sencillo de lo que puede parecer a simple vista. Sin embargo, requiere renunciar a algunas comodidades y efectuar ciertas tareas de mantenimiento. En general, estas son las más importantes.

1. Nunca comprar bases de datos a terceros.

Muchos, con el afán de llegar rápidamente a miles de usuarios con sus correos, compran bases de datos a empresas externas, lo que supone un grave error y un enorme riesgo de caer en estas trampas. ¿Por qué? Muy sencillo.

Probablemente, las direcciones que en ellas aparecen serán muy antiguas o estarán inactivas ya que, de no ser así, seguirían siendo valiosas y nadie querría venderlas.

Por lo tanto, las probabilidades de caer en un Spam Trap por culpa de ellas son increíblemente altas.

2. Dejar de enviar email transaccionales a los suscriptores más antiguos de la base de datos.

Esta tarea es muy sencilla y apenas lleva tiempo. De hecho, es posible realizarla, incluso, de manera automática.

Un buen modo de hacerlo es, eliminando todas aquellas direcciones que cuenten con una antigüedad superior a los tres años o que no hayan abierto los mensajes recibidos en un tiempo determinado.

Aunque se pierdan algunos receptores, la reducción del riesgo es exponencial.

3. Limpiar la lista manualmente.

Establecer criterios no siempre funciona, por lo que, de vez en cuando, es importante retirar manualmente de la lista aquellas direcciones que permanecen inactivas o que no son receptivas al envío.

4. Usar procesos de doble ‘opt-in’.

Sin duda, son los mecanismos más eficaces a la hora de evitar ser víctima de estas trampas para ¨spammers¨. Además, funcionan de forma muy sencilla.

Para ilustrarlo, vamos a mostrar un ejemplo en el que un usuario se registra en una página web.

Una vez cumplimentado el formulario de ingreso con sus datos personales, la web le pide que abra su correo electrónico y que, en el mensaje que acaba de recibir, haga clic sobre el enlace para confirmar dicho registro.

Si lo hace, el portal entiende que se trata de una dirección activa a la que puede enviar los emails transaccionales. Si no, llega a la conclusión de que no debe hacerlo. Así de sencillo.

En definitiva, no existe ningún secreto para evitar ser víctima de las Spam Traps. Y es que lo único que hace falta es dedicar tiempo y esfuerzo a cuidar la lista de contactos de correo electrónico y mantenerla actualizada eliminando aquellas direcciones que se tornaron ‘opt-out’ o que están inactivas.

Asimismo, siempre hay que intentar sustituirlas por otras a través de ¨opt-in¨ y doble ¨opt-in¨. De este modo, y siguiendo las directrices que marcan los provedores de correo, es imposible ser víctima de estas trampas diseñadas para ¨spammers¨.

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Etiquetas: Spam Traps,
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